EMBARAZO Y PSORIASIS, DUDAS Y RESPUESTAS

La psoriasis afecta a una gran proporción de la población incluyendo mujeres en edad fértil. Muchas de  las futuras mamás que padecen psoriasis se preguntan que  repercusión puede tener el embarazo en el curso de la enfermedad de piel  o si la psoriasis puede afectar en la evolución del embarazo.
Pues bien, la mayoría de las mujeres durante el embarazo  mejoran o permanecen con sus placas de psoriasis estables   (7 de cada 10 mujeres embarazadas con psoriasis) y menos de un tercio refieren empeoramiento. La mejoría suele suceder durante el primer trimestre se suele mantener durante el segundo.
La mejoría de la psoriasis se relaciona con una regulación del sistema inmune a la baja para permitir el desarrollo de una nueva vida, esta tolerancia es mediada por las hormonas. La progesterona desempeña un papel muy importante ya que actúa directamente sobre el sistema inmune (disminuyendo las citoquinas responsables de la actividad de la enfermedad. Figura 1) y  sobre los queratinocitos. Esto también explica que casi la mitad de las mamás con psoriasis presenten empeoramiento en el postparto inmediato, tras la disminución de esta hormona.
En cuanto a los efectos de la psoriasis durante el embarazo se ha observado que las mujeres embarazadas con psoriasis pueden presentar un riesgo aumentado de parto prematuro o que el bebé nazca con bajo peso, pero no se ha visto que haya mayor riesgo  de enfermedades graves como eclamsia, preeclamsia o mayor número de abortos.1
La asociación entre psoriasis y otras enfermedades metabólicas como diabetes, obesidad, hipertensión arterial, pueden tener un impacto negativo sobre el embarazo por lo que se debe realizar un tratamiento precoz de estas enfermedades asociadas durante el periodo gestacional.
La principal limitación en el embarazo son los tratamientos de los que disponemos. La exposición a algunos fármacos durante el embarazo puede ser teratogénica (afectar al desarrollo normal del bebé).
La información disponible respecto a la seguridad de los corticoides tópicos durante el embarazo es escasa y contradictoria. Una reciente revisión sobre el uso de estos fármacos durante el embarazo concluye que no hay datos suficientes para establecer una relación entre corticoides tópicos y anomalías congénitas (labio leporino o paladar hendido). Sin embargo, si parece existir una asociación entre el uso de corticoides tópicos de alta potencia en el 2º trimestre del embarazo y una mayor prevalencia de niños con bajo peso para su edad gestacional. Por lo general  recomendamos su uso  siempre que el beneficio potencial justifique el riesgo, a dosis bajas y áreas localizadas.
En cuanto al uso de calcipotriol, tacrolimus, antralina y derivados de alquitrán aunque se clasifican como categoría C según la FDA, no se han publicado estudios sobre los efectos teratogénicos de estas sustancias en aplicación tópica en seres humanos.
Los tratamientos sistémicos durante el embarazo se encuentran muy limitados. El metotrexato, los retinoides sistémicos el mofetil micofenolato tienen alto riesgo teratógeno. La ciclosporina parce una alternativa  para el tratamiento de la embarazada con psoriasis severa ya que no se ha asociado a efectos teratógenos,  mutagénicos, mortalidad prenatal o posnatal.
Los fármacos biológicos la mayoría de la información proviene de casos aislados o series de casos  o registros en los que la mujeres con psoriasis o artritis reumatoide se quedaron embarazadas durante este tipo de tratamientos por lo que no se puede establecer con certeza recomendaciones de seguridad. Algunos fármacos como el adalimumab o ustekinumab no han demostrado datos de embriotoxicidad o teratogenia en estudios realizados en monos, lo que ha llevado a la FDA a clasificarlos como categoría E.
Lo que  sí parece ser segura es la fototerapia UVB de banda estrecha y se ha empleado con éxito para el tratamiento de psoriasis durante el embarazo y debe considerarse como opción de primera línea en embarazadas con psoriasis en placas moderada-severa que requieran tratamiento sistémico. El UVB no se ha  asociado a efectos adversos sobre el embrión o feto ya que no penetra más allá de las capas superficiales de la piel.
Afortunadamente hoy en día disponemos de posibilidades terapéuticas  inocuas para el bebé y aunque lo más prudente a mi juicio es evitar toda medicación durante el embarazo, en ocasiones el tratamiento no debe demorarse.
1.Lima XT, Janakiram V, Hughes DD, y col. The impact of psoriasis on pregnancy outcomes. J Invest Dermatol.2012 Jan:12(1):85-91
2. Ching-Chi Chi, Chia-Wen Lee, Fenella Wojnarowska, Gudula Kirtschig. Seguridad de los corticosteroides tópicos en el embarazo (Revision Cochrane traducida). En: Biblioteca Cochrane Plus 2009 Número 3. Oxford

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